Varias rutas de acceso al edificio convergen en el gran
espacio central vidriado, que está a nivel del terreno con vistas hacia los
jardines. Desde allí, el usuario se prepara para ingresar a las diversas zonas
del edificio por medio de un anillo circulatorio, en el primer piso, que sirve
como calle interior.
Desde el gran espacio de distribución, se hace visible al
público la Torre de 16 pisos. Es una señal visible desde la autopista y las
vías férreas. Gracias a su forma y al tratamiento cromático de su fachada, la
Torre es una clara marca del Automóvil Club Alemán.
Este trabajo recibió el primer premio en un concurso de
proyectos. La volumetría del conjunto reacciona formalmente con la variada
naturaleza del entorno existente. Así, el basamento toma una configuración
ondulada y sinuosa que dialoga con los edificios que enfrenta y sirve como
zócalo de la Torre.
La información completa de esta obra la encontrará en el libro Arquitectos Argentinos for Export |
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